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Hummingbird: Indexación Semántica Latente


Tras unos cuantos artículos en los que se ha dicho de todo acerca del nuevo algoritmo de Google, denominado Hummingbird creo que es conveniente cambiar de punto de vista ya que probablemente, los árboles no nos dejan ver el bosque.

Vamos a realizar una retrospectiva rápida sobre todo aquello que Google ha venido haciendo desde hace 5 años atrás:

  • Agosto de 2009: Google pone en marcha Google Caffeine. Algoritmo orientado a la indexación rápida y ranking de contenidos en tiempo real, acción que se completó durante el verano de 2011.
  • Febrero de 2011: Google lanza Google Panda. Este algoritmo afectó al 12% de las SERPS (Search Engine Results Page, resultados de páginas en buscadores). Fue la primera gran limpieza en los ranking y buscó destacar aquellos sitios que ofrecían más y mejor contenido.
  • Abril de 2012: Google aplica Google Penguin. Se trata de la gran batalla contra el SEO, las técnicas black hat, y el posicionamiento artificial en los rankings de las SERPS.

Entre tanto, se han producido innumerables actualizaciones de estos algoritmos, entre otras la inclusión en Diciembre de 2011, del uso de “social signals” o señales sociales originadas sobre contenidos publicados en redes sociales como Facebook, Twitter y Google+ como factor para el cálculo del Page Rank, que es el valor que determina la importancia de una página web.

Por tanto, mucho de lo que a día de hoy se está diciendo de Hummingbird, ya se estaba aplicando de forma pública, o privada por Google.


Ahora bien, fuera de calendario venimos observando una campaña orquestada por Google y prescrita por millones de webmasters acerca de la importancia del contenido.


¡ El contenido es el rey !

¡ Hay que fabricar contenido de calidad !

¡ Medio planeta se ha hecho escritor, bloguero o cronista !

Yo no se escribir, pero sé leer y filtrar los contenidos; yo soy content curator !!

Yo no sé hacer nada, pero tengo un software que me lo hace todo !!!


Bajo esta fiebre de dimensiones bíblicas, Google ha introducido el concepto de Authorship para identificar el contenido original mediante la creación obligatoria de una cuenta en Google+, su red social; pero ojo, sólo resulta útil y válido para aquellos autores activos e influyentes dentro de su red social.


La estrategia de Google sobre los conceptos de Autoría del contenido relacionados con Google+ están claros. Es una enorme maniobra que ha implementado Google para relanzar su red social, hasta la fecha coto privado de los webmasters.

A cambio de incrementar tu participación en Google+, te ofrece ponerte una fotito en los resultados de búsqueda y tener en cuenta tu actividad e influencia en dicha red a la hora de indexar contenido que hayas referenciado en tu perfil de usuario.

La consecuencia de esto será un incremento de los usuarios activos en G+ y la posibilidad de hacer negocio. Tengamos en cuenta que Google está perdiendo una gran oportunidad sobre el mercado de la publicidad en redes sociales.


Y por último Hummingbird, el algoritmo del que todo el mundo habla.


Al margen de todo el tsunami literario arengado por Google y su incesante búsqueda de nuevas formas de negocio hay algo que sigue siendo el corazón de su estructura y su razón de ser: el buscador.


Google jamás ha perdido de vista su punto de partida y sabe de la importancia y la responsabilidad que tiene ser el primer indexador de información del planeta y la importancia de su correcta evolución. ¿Cuál es el camino? ¿Hacia dónde vamos?


¿Y si Google aprendiese a leer, escuchar y comprender en cualquier lenguaje natural?


Con esta pregunta, me lo explico todo. El concepto se llama: Indexación Semántica Latente.


Es sencillo. Si hasta la fecha Google calculaba la importancia de las páginas web en base a diferentes factores sobre términos o palabras clave, desde ahora lo hace leyendo y comprendiendo el contenido desde un punto de vista semántico para cada uno de los idiomas del planeta.

Quiere decir que generar cierta densidad de términos o enlaces por los que queremos que un texto se posicione ya no es relevante. También quiere decir que el hecho de que muchas páginas apunten a nuestro contenido, tampoco lo es.


Entonces, ¿qué es lo que funciona?

Simplemente, el lenguaje natural. Google busca humanizar el buscador porque internet es cada vez más un medio de comunicación bidireccional donde los usuarios hablan y las herramientas responden, para ello hombre y máquina deben hablar el mismo lenguaje.


Un ejemplo de ello es el incremento de las búsquedas por voz desde smartphones. Si el lenguaje que se emplea en la redacción de textos, no se expresa de forma natural, Google jamás podrá identificar las peticiones por voz de un usuario. Estamos hablando de respuestas precisas a búsquedas conversacionales.


Si buscas la palabra “restaurante”, probablemente no estés buscando el significado del término sino un lugar para comer cerca de tu ubicación.

Y ¿que más?

Precisamente existen lugares en internet donde los usuarios se expresan de forma natural y no tan forzada como en la redacción de un artículo orientado al posicionamiento y además con sus acciones participan activamente sobre la valoración del contenido. Las redes sociales.


Tened en cuenta una cosa: El 90% de las cosas que compráis o contratáis, las haceis por recomendación. Así funcionan las redes sociales. Son grandes plataformas de recomendación y publicación de voluntades personales.


Es comprensible que Google haya llegado a la conclusión que las referencias sobre un determinado contenido recomendado en una red social sea una señal inequívoca de su calidad más aún si ese contenido ha sido compartido, lo que indica la aprobación de todos los individuos relacionados con el.

En conclusión:

Hummingbird es el primer algoritmo que valora los contenidos de forma semántica comprendiendo el lenguaje natural de los textos y en detrimento de los factores que hasta el momento se empleaban como estrategias SEO.

La publicación, compartición y distribución de los contenidos en las principales redes sociales adquieren un gran importancia para la visibilidad y posicionamiento de las páginas web, tomando un peso importante en el cálculo del Page Rank.


Ojo, no se trata de crear contenidos propios sin pies ni cabeza… os recuerdo que Google está haciendo esfuerzos por comprenderos y tampoco valdrá el hecho de spammear las redes sociales con contenido y enlaces duplicados.


¿Significa esto la muerte del SEO?
Google dice que no. De hecho el SEO es un gran negocio para Google. Si no existiese un ranking en el buscador, Adwords no tendría sentido.


En pocas semanas veremos si los nuevos cambios afectan a los antiguos dominios. Lo que sí hemos podido comprobar estos días es la potencia de indexación de contenidos siguiendo estrategias de indexación semántica latente y distribución en redes sociales. Y realmente es esto, por lo que Google le que da el nombre de Hummingbird; velocidad y precisión.


En el siguiente artículo os hablaré sobre qué comen los colibrís; las técnicas de indexación semántica latente orientadas al posicionamiento y cómo construir contenido para vuestros blogs y webs al gusto de un Hummingbird.