Kyomu necesitaba construir una marca desde cero y transformar la experiencia de su fundador en una identidad profesional, cercana y reconocible para las familias de Santa Pola. El reto era crear una imagen propia que transmitiera disciplina, respeto, esfuerzo y superación, diferenciara al club de otras escuelas deportivas y presentara su oferta formativa de forma clara y accesible.
Desarrollamos una identidad visual completa, desde el diseño del logotipo y la definición de los colores corporativos hasta la creación de un estilo gráfico coherente. También diseñamos una landing page para facilitar la consulta de horarios, tarifas y matrículas, además de contenidos para el blog y perfiles en redes sociales.
Todo el ecosistema visual y digital se planteó para comunicar de forma coherente la filosofía del club y acompañar a las familias durante el proceso de información e inscripción.
El resultado fue una marca sólida y profesional, capaz de generar confianza, crear comunidad alrededor del karate y reforzar la figura de Raúl como maestro, fundador y referente del proyecto. Kyomu comenzó así su actividad con una presencia reconocible, una propuesta bien estructurada y una base preparada para crecer.