Pistacia invertía más de 1.000 euros al mes en Google Ads, pero el ecommerce generaba pocos pedidos y un retorno insuficiente. El problema no era la demanda, sino una estrategia publicitaria poco enfocada y una web que desaprovechaba el tráfico recibido.
Detectamos campañas mal orientadas, categorías mejorables, fichas poco persuasivas, navegación confusa y dificultades para cerrar ventas por teléfono.
Reestructuramos las campañas para priorizar búsquedas con intención de compra y optimizamos la experiencia de usuario, las categorías, las fichas y el proceso de pago. En pocos meses, Pistacia aumentó pedidos y facturación sin elevar el presupuesto publicitario, redujo el gasto en búsquedas irrelevantes y mejoró la conversión.
El ecommerce pasó a contar con una base sólida, eficiente y preparada para seguir creciendo. Además, permitió aprovechar mejor cada visita, facilitar compras desde cualquier dispositivo y reforzar la confianza del cliente durante el proceso.
